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domingo, 29 de marzo de 2015

Esta boca es mía

Es curioso la cantidad de preguntas raras que te pueden llegar a hacer en una entrevista de trabajo. Aunque mi experiencia entrevistil es escasa, por suerte, os aseguro que me ha tocado responder a más de una de esas preguntas catalogadas como... peculiares.
Nunca se me olvidará una de ellas. Fue un día caluroso de julio, quizas el motivo de los desmesurados y nada disimulados cercos sudoriles del entrevistador. El lugar también fue algo singular. Una habitación de hotel, con su cama, su minibar y una maleta a medio deshacer al ladico del asiento que estaba destinado a mi, no es lo más normal del mundo. Incluso dudo que aparezca como lugar propicio en los innumerables libros que aconsejan sobre cómo no cagarla en estos menesteres.
Pero bueno, dejando aparte la apariencia del entrevistador, nombre de la empresa a la que pertenecía semejante personaje y lugar de la entrevista, voy a centrarme en la curiosa pregunta que me hicieron después de llevar varios minutos en ese agradable escenario: ¿cuál es tu canción preferida de Sabina? En ese momento, convertida en una persona ojiplática, le respondí que era imposible decantarme por una sola canción del maestro. Haciendo un esfuerzo, creo que ahora mismo sí podría elegir esa canción que nunca me cansaré de escuchar, pero en aquella habitación de hotel, nada de dulce hotel, me sentí incapaz de hacerlo.
Mis pupilas se dilataron hasta límites insospechados cuando no contento con mi respuesta, el entrevistador se interesó entonces en saber cuál era mi disco preferido de Joaquín, matizando que quizás así me resultara más fácil elegir. "Física y química" fue mi respuesta, añadiendo que aunque desconocía si de verdad era mi favorito, sí era el disco que me había enganchado al flaco.
Y como pasa en la mayoría de las situaciones, la culpa de todo la tiene una canción, y en este caso, "Peor para el sol" la tuvo.

Con el tiempo me he dado cuenta de que mentí, creo que no es mi disco preferido de Sabina. "Yo, mi, me, contigo" sería el que elegiría entre tanta maravillosa poesía que tiene este hombre en forma de cd. Pero hoy quiero hacer una mención especial a este otro, injustamente relegado a un segundo plano en la carrera del flaco y que incluye auténticas obras de arte. Porque como ya he dicho en más ocasiones, a veces... las personas y las cosas que permanecen a la sombra de otras... son las mejores, las que merecen la pena conocer, escuchar, sentir, oír, vivir... y enamorarte de ellas.
Hoy, domingo de ramos, llevo media tarde enamorándome de cada letra de este disco.

Será que esta boca es mía, sin más.




lunes, 29 de septiembre de 2014

ahora que...

Ese momento, en el que no existen las prisas, en el que te atreviste a coger el tren de esa estación que todos visitamos alguna vez, la estación de las dudas. Ese momento en el que está tan lejos el olvido, que los sentidos sienten sin miedo, que está tan sola la soledad.

"Ahora que" puede que sea una de las mejores canciones de Sabina, si no la mejor. En sólo unos minutos, consigue llevarte a ese instante en el que el mundo te parece estar recién pintado, a ese instante único en el que sientes que te estás enamorando, sin estarlo todavía...

"Ahora que nos besamos tan despacio,
ahora que aprendo bailes de salón,
ahora que una pensión es un palacio,
donde nunca falta espacio
para más de un corazón…"

No hay prisas, sólo ganas de aprender y vivir cosas nuevas junto a esa persona. No importa el lugar, una simple pensión puede convertirse en el mejor escenario si la compañía es la perfecta.

"y, en la estación de las dudas,
muere un tren de cercanías…"

¿Cuántos trenes de cercanía habrán muerto en esa estación por no atrevernos a cogerlos? Ahora da igual, ya estás montado en uno. Te arriesgaste, dijiste lo que pensabas sin pensar lo que decías, y en vez de un bofetón… te dieron un beso. Los trenes de los cobardes seguirán muriendo, seguirán vacíos. Los de los valientes no.

"Ahora que nos quedamos en la cama,
lunes, martes y fiestas de guardar,
ahora que no me acuerdo del pijama,
ni recorto el crucigrama,
ni me mato si te vas.
Ahora que tengo un alma
que no tenía.
Ahora que suenan palmas
por alegrías.
Ahora que nada es sagrado
ni, sobre mojado,
llueve todavía.
Ahora que hacemos olas
por incordiar.
Ahora que está tan sola
la soledad.
Ahora que todos los cuentos,
parecen el cuento
de nunca empezar."

Esos principios en los que todo es perfecto, en los que aún no ha llovido ni siquiera una vez y no hay lugar para esas situaciones que te han contado o que has vivido otras veces en las que ese todo se estropea. Piensas que esta vez es diferente, que lo que tienes es diferente, y que esos cuentos nunca van a empezar, que no te van a afectar. Sólo te importa esa persona que ha hecho que descubras tu propia alma, esa alma que desconocías que tenías, esa alma capaz de sentir y hacer sentir, y te da igual el tiempo, el día en el que estás y lo que haces, y no te preocupas si estás solo, porque sabes que es temporal, sabes que volverá.
Tranquilidad, serenidad, estabilidad… felicidad.

"Ahora que ponnos otra y qué se debe,
ahora que el mundo está recién pintado,
ahora que las tormentas son tan breves
y los duelos no se atreven
a dolernos demasiado…
Ahora que está tan lejos el olvido,
ahora que me perfumo cada día,
ahora que, sin saber, hemos sabido
querernos, como es debido,
sin querernos todavía…"

Quizás las mejores estrofas de la canción y que resumen todo lo que intenta expresar. Ese ahora en el que el mundo está recién pintado, en el que todo nos parece perfecto. Ese ahora en el que empezamos a querernos... pero no lo suficiente para que nos duelan los duelos, las aún breves tormentas, la rutina, los días, la vida… Ponnos otra pero sin prisas, bebamos despacio, tenemos tiempo, el olvido no existe, el olvido no importa. Lo que importa es este ahora, este ahora en el que te sientes más vivo de lo que estás, más vivo de lo que nunca has estado. Este ahora en el que nada es urgente, en el que todo es presente y hay pan para hoy.

"Ahora que los sentidos
sienten sin miedo."

¿Quién no ha tenido nunca miedo a sentir? ¿Por qué, simplemente, no nos dejamos llevar? ¿Miedo a enamorarse o miedo a que todo se joda? Aparta ese miedo y vive. Sólo eso… vive. Sin temor a nada, sin prejuicios, sin pensar en nada, sin pensar en qué pasará. Vive hoy, siente hoy, aunque mueras mañana.

"Ahora…
que sueño de noche,
que duermo de día."

Soñar mientras estás con alguien, sentir que duermes durante el día, en tu rutina, en tu trabajo, en tu otra vida. Preciosa frase... preciosa canción, qué decir más.

Cuando digo que Sabina me ha cambiado la vida es por canciones como estas. Tan asombrosamente maravillosas, únicas, extraordinarias. Canciones perfectas de discos perfectos. Simplemente.

Sólo os pido unos minutos para que la escuchéis. Tenéis toda una vida para entenderla, para sentirla, para hacerla vuestra. Tenéis toda una vida para vivir y hacer que cobre vida. Tenéis toda una vida para amar. Tenéis toda una vida para conseguir ese ahora...

Gracias, Joaquín.



ahora que - joaquín sabina (19 días y 500 noches)



sábado, 6 de septiembre de 2014

cuando era más joven

Mañana era nunca y nunca llegaba pasado mañana.
Cuando era más joven, la vida era dura, distinta y feliz.

Muy feliz.




cuando era más joven - joaquín sabina


martes, 2 de septiembre de 2014

tan joven y tan viejo - versión

antonio garcía de diego - tan joven y tan viejo (joaquín sabina)




A veces, las personas que te rodean y que permanecen en un segundo plano…
pueden convertirte incluso en alguien más grande de lo que ya eres.


domingo, 27 de abril de 2014

abril robado

Creía tenerlo a buen recaudo, bajo llave, guardado en ese cajón donde se guardan las cosas importantes, como el corazón. Pero no, sin más, sin motivo… me lo robaron. Me han robado el mes de abril.
Reconozco que me pilló de imprevisto, y quizás no estaba preparada para tanto en tan poco tiempo. En cuestión de días, de horas… he aprendido a sobrellevar dos sentimientos diferentes: la desilusión y el miedo.

Empieza abril con el robo de una ilusión. Ilusión por ese algo que todavía no había llegado pero que confiaba que lo haría. Quería creer que llegaría. Ese algo que antes de existir ya tiene un pedacito de ti, porque el corazón sí me lo dejo robar, pese a tenerlo guardado. Y te queda el vacío, la añoranza por lo que pudo haber sido y la vida se empeñó en no dejarlo ser. La impotencia de no saber qué decir a esas personas que lo han sufrido en primera persona, y que son tan importantes para ti. 
Y cuando sólo piensas en recuperar la rutina, en olvidar y pensar que esa ilusión volverá en otro momento… te absorbe el miedo. El verdadero miedo. Y no, no voy a hablar de cierta señora a la que llaman dama y que viste de negro. No. El miedo de verdad, el que tengo desde que perdí a mi padre y que he sabido esconder todo este tiempo. 

Salas de espera, silencios, nudo en la garganta y lágrimas contenidas. Café infumable, pasillos interminables, sillones verdes y pases de entrada. Comidas sin sal, manchas de sangre, manchas de vida, rezos sin dueño. El "y ahora qué" que te penetra en las sienes, el miedo a esa cama vacía, a ese "buenas noches" sin respuesta...

Demasiados recuerdos, creo que ese es el problema.

Quizás no sea tan fuerte como aparento ser o como la gente cree que soy. Nunca se me ha dado bien mentir, pero en apariencias saco ventaja al resto. Poca gente me conoce de verdad, o a poca gente le dejo que lo haga. Y aunque ya he recuperado las horas de sueño y "mi cuerpa" ya está descansada, mi cabeza… ya en casa... aún necesita tiempo para superar este robo. Demasiadas cosas en tan poco tiempo, y demasiado miedo contenido, demasiado.

Creo que me ha quedado todo demasiado serio (fan de "demasiado"), no? y algo positivo tengo que sacar de este mes robado. Por si me quedaba alguna duda, que no es el caso, tengo la suerte de contar con una familia increíble y con unos amigos envidiables. No tengo palabras para agradecer todo el cariño recibido durante estos largos días. Mención especial también a esas personas que no llegan a alcanzar el "escalón de amistad" pero que han estado cerca con sus mensajes de apoyo, e incluso robándome una sonrisa en más de una ocasión. Y se agradece, vaya si se agradece. 

De todo se aprende, y está claro que cuando mejor crees estar… la vida te presenta su lado más feo. Buscar momentos de felicidad… comedida, ese va a ser mi objetivo. Y vivir, intentar vivir mientras me dejen, y seguiré confundiendo con estrellas todas las luces de neón, todas!

Bueno… y esa dama… qué decir de ti, Dama de Negro, qué decir de ti!!! Encantada de NO haberte conocido, los cigarros que no me he fumado por tu culpa me los estoy fumando ahora a tu salud. Que vaya miedo me has hecho pasar, alma de cántaro… vaya miedo!! Prometo dedicarte una entrada de blog entera, que te lo mereces.

Después de este puñado de palabras, escritas con poco sentido, escaso vocabulario y poca gracia (creo que se nota que soy de ciencias puras y que el sueño se está apoderando de mi por momentos), me despido, no sin antes regalar una canción, como es menester.



¿Quién me ha robado el mes de abril? - Joaquín Sabina



domingo, 2 de diciembre de 2012

las horas pasaban deprisa

con la frente marchita - sabina & serrat




mándame una postal de San Telmo, adios cuídate
y sonó entre tú y yo el silbato del tren


miércoles, 11 de julio de 2012

guantes de rita hayworth

Una amiga mía siempre me dice que no le gusta "Sabina versionao". Como la considero una de mis referentes sabineras, sus palabras hacia este poeta siempre son dignas de obedecer, ésto… unido a que recientemente semejante personaje como Pitingo nos ha destrozado (literalmente) los tímpanos con una indecente e innecesaria versión del flaco, está provocando que cada vez piense de la misma forma que ella y que, con permiso de María Jimenez, cada día soporte menos que las canciones de Sabina caigan en manos (y en voz) de personas ajenas a él. Pero de ese saco, ya bastante extenso y que por desgracia aumentará de forma considerable y cruel cuando el poeta entregue definitivamente su equipo, saco esta versión de Carlos Valera, que ni mucho menos logra alcanzar la brillantez de la original, pero que tiene un "no se qué que qué se yo" que hace que me guste.

Con todos mis respetos, don Joaquín…





sábado, 7 de julio de 2012

martínez




Estando Martínez castigado en clase
de rodillas y de cara a la pared,
vestido de luto por parte de madre,
lo alcanzó la muerte por primera vez.

Le dejó los mocos, se llevó el pañuelo.
¿Qué falta le haría otro ángel al cielo…?

Cansado de herirse con su propia mano
con su prima hermana decidió morir.
Dulce la agonía y grande el desencanto
pero no por ello dejó de insistir

en catar las mieles del fruto prohibido
aunque en adelante pagó en efectivo.

La tercera muerte fue en extremo grave,
le dejó secuelas en el corazón.
Llegó por la espalda, de la mano suave,
con alevosía y premeditación

de aquella que amaba y a quien tanto quiso.
Le quitó las llaves y lo echó del piso.

La cuarta reposa bajo los cascotes
de lo que fue un día el muro de Berlín.
Un quinto cadáver se ahogó en el escote
turbulento de Juanito el andarín

etiqueta negra. Y por quinta vuelta
lo llamó la muerte y él no abrió la puerta.

Una sexta muerte le llegó cortada
en una papelina primera edición.
No fue menos muerte por ser anunciada
ni fue menos grave por ser de salón.

Y aunque nadie daba un duro por el tipo,
Martínez tampoco entregó el equipo.

En persona, el propio Ángel de la Muerte
furioso y curioso a enfrentarlo fue
y para su sorpresa se halló frente a frente
a otro ángel caído, caído de pie.

Y su mala vida y su burlada muerte
a rondar la luna se fueron los dos.
La vida cantando ronca de aguardiente,
la muerte le hace su segunda voz.

Letra: Joan Manuel Serrat
(dedicada a Joaquín Martínez Sabina)

martes, 5 de junio de 2012

tres malas palabras para juntar

Una amiga mia siempre me dice que no es bueno escuchar tanto a Sabina. Yo opino que depende del momento en el que te encuentres, creo que a veces sí puede llegar a hacerte daño sin darte cuenta. Esta noche no se si he hecho bien escuchándolo, pero mi cabeza… y no sólo mi cabeza… me pedía escuchar esta canción antes de acostarme. Acostarme algo tarde, también digo. Sabina, noche y soledad nunca fueron tres buenas palabras para juntar. Esta canción es sin duda para mi una de las más hermosas del mundo, no sólo por lo que dice, sino por todo lo que me recuerda. Lo grave es cuando esos recuerdos son los que me llevan a escucharla. Hacía tiempo que no lloraba con ella y me acuesto con la sensación de no saber porqué justo esta noche lo he hecho. Nunca tuvo sentido, por lo que hoy ya roza lo absurdo. Buenas noches y feliz martes.







la cancion más hermosa del mundo - joaquín sabina

(martes. 3:02 h)


viernes, 4 de mayo de 2012

veinte años

dieguitos y mafaldas - joaquín sabina




Veinte (y nueve) años cosidos a retazos
de urgencias, disimulos y rutinas,
veinte años cumplidos, en mis brazos,
con la carne del alma de gallina.

Veinte años de príncipes azules
que se marchaban antes de llegar,
veinte tangos de Manzi en los baúles,
veinte siglos sin cartas de papá.


miércoles, 2 de mayo de 2012

soñando con los pies

Cuando digo que Sabina me ha cambiado la vida… no exagero, y esta canción es uno de los motivos. "Jugar por jugar" es más que una canción, es una actitud. Es increíble como un "pequeño vals" nos puede cambiar nuestro propio concepto de la vida en cuanto a interpretarla y vivirla, o por lo menos, si no cambiarlo, hacernos ver que la vida, con un poco de sentido del humor... sería más fácil.

Es difícil elegir una canción preferida entre todas las que tiene el flaco, pero sin duda… ésta es una de mis favoritas desde la primera vez que la escuché. Es un bálsamo para esos días en los que el cansancio mental supera al físico. Si te sientes cansada de vivir… ¿por qué no jugar? ¿por qué no vivir al revés y empezar a soñar con los pies?

Casi siempre nuestro problema es ese, creemos que la vida es un block cuadriculado, una rutina, una simple sucesión de días. Nos empeñamos en no ver más allá, en no jugar con las fichas que tenemos, sólo nos conformamos, es más fácil llorar que aprender a bailar, al igual que es más fácil sonreír que saber llorar.

Quizás, y digo quizás porque no consigo llevar a cabo esta filosofía más allá de los cuatro minutos que dura esta canción, la vida no es más que un simple juego, aunque a veces nos sintamos como perdedores de esa partida incluso antes de empezarla. Pero creo que no hace falta nada más, bueno… sí, lo más importante, una buena dosis de cosquillas para serios.

Esta canción nos muestra lo sencilla y simplemente maravillosa que puede llegar a ser la vida. ¿Y tú? ¿Bailas… o miras?


jugar por jugar - joaquín sabina


Sugiero que el más triste de los presos
tenga derecho a sábanas de seda;
bendita sea la boca que da besos
y no traga monedas.

Propongo corromper al puritano,
espiar en la ducha a las vecinas,
ir a quitarle al dios de los cristianos
su corona de espinas.

Nada de margaritas a los cuerdos,
hay que correr más que la policía
para bailar el vals de los recuerdos
llorando de alegría.

La vida no es un block cuadriculado
sino una golondrina en movimiento
que no vuelve a los nidos del pasado
porque no quiere el viento.

Se aconseja dormir a pierna suelta
lejos de tentaciones de diseño,
que no pase de largo por tu puerta
el hombre de tus sueños.

La rana esconde un príncipe encantado,
tu boca un agridulce de membrillo
¡qué ganas de un cursillo acelerado
de besos de tornillo!

Y jugar por jugar
sin tener que morir o matar,
y vivir al revés
que bailar es soñar con los pies.

Conviene entrar penúltimo en la meta
de la vuelta a la infancia en patinete
y fusilar al rey de los poetas
con balas de juguete.

Por qué no doctorarse en cremalleras
como hace la hormiguita por tu espalda
e hilvanar con jirones de banderas
braguitas rojigualdas.

Hacen falta cosquillas para serios,
pensar despacio para andar deprisa,
dar serenatas en los cementerios
muriéndonos de risa.




martes, 20 de marzo de 2012

la primavera miente

Si nos hundimos antes de nadar
no soñaran los peces con anzuelos,
si nos rendimos para no llorar
declarará el amor huelga de celos.

La primavera miente y el verano
cruza como un tachón por los cuadernos;
la noche se hará tarde, tan temprano,
que enfermarán de otoño los inviernos.

Cuando se desprometen las promesas,
la infame soledad es un partido
mejor que la peor de las sorpresas.

Si me pides perdón socorro pido,
si te sobra un orgasmo me lo ingresas
en el banco de semen del olvido.

Joaquín Sabina - Socorro pido



jueves, 15 de marzo de 2012

lo peor del amor


Lo peor del amor cuando termina
son las habitaciones ventiladas,
el puré de reproches con sardinas,
las golondrinas muertas en la almohada.

Lo malo del después son los despojos
que embalsaman al humo de los sueños,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole sin dueño.

Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a la hoguera los archivos.

Lo peor del amor es cuando pasa,
cuando al punto final de los finales
no le quedan dos puntos suspensivos…

Joaquín Sabina




miércoles, 22 de febrero de 2012

pero sin prisas...

...que a las misas de réquiem nunca fui aficionado


a mis cuarenta y diez - joaquín sabina






miércoles, 15 de febrero de 2012

demasiado ruido...

ruido - joaquín sabina






Un paréntesis ruidoso

“Quiero contar una cosa que siempre tengo la sensación de que se pierde. He dado muchos conciertos presentando así una canción. Lo que quiero contar es una mezcla entre lo que uno toma prestado, lo que uno roba y lo que uno añade. Todo a favor del espectáculo, claro. Es decir, yo tengo una canción que se llama “Ruido” que siempre presento con un chiste de Woody Allen que nadie sabe que es de Woody Allen: “Mis padres vivían encima de una discoteca y todas las noches se quejaban los de la discoteca.” Esa es mi segunda presentación favorita. La primera está robada de Bernard Shaw, y empieza así: “George Bernard Shaw… Sí, el de ‘Pigmalión’, el de ‘My Fair Lady’… No, no se sientan ustedes inferiores por no haberlo leído, porque yo voy a contar una anécdota pero tampoco lo he leído…” y cuento una anécdota real, o que al menos él aseguraba que lo era: estaba George cenando con una marquesa, en una cena de la alta sociedad victoriana, y le preguntó: “Milady –estaban haciendo bromas de sociedad- , ¿se acostaría usted con alguien por diez millones de dólares?”, y milady contestó: “Por diez millones de dólares me lo pensaría seriamente.” Entonces Bernard Shaw añadió en el acto: “Le doy dos dólares.” La marquesa, escandalizada, gritó: “¡Por quién me toma!”, y Bernard Shaw sentenció: “Eso ya ha quedado claro. Ahora vamos a discutir el precio.” Bueno, pues después de eso yo digo –porque ahí no ha acabado la presentación de mi canción-: “El otro día fui con mi amiga Maite a ver la película de Robert Redford ‘Una proposición indecente’, y nada más salir del cine le pregunté: “Oye, Maite, ¿tú te acostarías con Robert Redford por un millón de dólares?”, y mi amiga Maite me respondió: “Si los tuviera…”, y a continuación comenzaba la canción, que ya no recuerdo cuál es… Por cierto, ya sabes que la canción “Ruido” está dedicada al padre de Cristina. Cuando conocí a Cristina, sus padres ya estaban separados. Conocí mucho a su madre, que era una señora mayor muy guapa, muy frivolota, gastona, divertida y muy tramposa. También conocí a su padre, que era un señor más bien oculto. La madre, de algún modo, se las había apañado para que los hijos le tuvieran miedo al padre. Los hijos decían que el padre era alcohólico, pero estuve tres veces con él y yo bebía bastante más. Además, el padre me echó un piropo estupendo: “Tú sabes beber”, me dijo. Bueno, el caso es que a mí me gustaba el padre. Eso no quiere decir que no me gustara la madre, pero me gustaba el padre. Como yo estoy tan destradicionado siempre trato de crear tradiciones, y había una con Cristina y su familia: todas las noches viejas yo me iba a un hotel de Palma de Mallorca e invitaba a toda la familia y cenábamos, bailábamos, nos poníamos narices de payaso, nos tirábamos confeti y hacíamos el ridículo sin mucho entusiasmo. Así que un año le propuse a Cristina que invitáramos también a su padre, y aunque ella al principio me dijo que me había vuelto loco, que si iba su madre él no iría, cuando llamé al padre aceptó. Y de ahí saltamos inmediatamente al desenlace. El desenlace es que mi pobre ex suegro sólo salió una vez en el periódico. Había empezado a correr y a nadar en la playa y se sentía feliz. Había resucitado y superado el problema del divorcio, y una mañana apareció como un cadáver no identificado en la playa. Se ahogó. Y luego pasaron cosas muy divertidas que te voy a contar. Fuimos al entierro y entonces la familia estaba dividida, porque unos querían enterrarlo y otros, incinerarlo, y él no había dejado muy claro lo que quería. El caso es que se hizo ¡mitad y mitad! ¿Que si enterraron la mitad inferior o la superior? Es una muy buena pregunta, pero lo único que sé es que se enterró la mitad. Y la otra mitad, lo creas o no, como no sabíamos qué hacer con las cenizas, nos las llevamos Cristina y yo a mi casa de Madrid en una cajita. Las cenizas estuvieron en esa cajita dos o tres meses… Resulta que el padre de Cristina había sido muy fan de las rancheras, y yo quería muchísimo a Cristina y sentía un gran respeto por las cenizas de la mitad de mi suegro. Así que algunas noches –por lo menos dos, para no exagerar- en que volvimos a casa sobre las seis de la mañana, yo, muy borracho- porque aquello coincidió con una época en la que me emborrachaba mucho- cogía una guitarra, ponía las cenizas de la mitad de mi suegro delante de mí y le cantaba “Pero sigo siendo el rey” emocionadamente… Un día decidimos que había que hacer algo con las cenizas y fuimos a Mallorca a tirarlas al mar, a lo Sara Montiel y Pepe Tous. Entonces el padre, a título póstumo, me deslumbró aún más. Porque cuando volvíamos de tirar las cenizas al mar, la hermana de Cristina nos puso una cinta casete que había encontrado de cuando Cristina tenía unos seis años. En ella, una de las niñas, no sé si Cristina o una hermana, dijo “la criada”, y al padre, que se había educado en una inclusa y que era expósito, se le oye protestar en ese momento: “¡Cómo que la criada! Esta señora es un ser humano igual que vosotras” Te estoy hablando de hace treinta o cuarenta años… Por eso le dediqué “Ruido”. Y entre él y su señora había, sí, muchísimo ruido.”


"Sabina en carne viva"
Joaquín Sabina / Javier Menéndez Flores

sábado, 11 de febrero de 2012

número siete calle melancolía

"Melancolía:
Calle donde vivo, enfermedad incurable,
territorio donde crecen las más hermosas canciones,
los versos más exquisitos,
mejor que la tristeza, mejor que la alegría,
cerradura de la llave de los sueños,
hombro donde apoyar la cabeza, lágrima furtiva,
patria de don nadie, casa del viudo,
río de los que no saben nadar, (…)"

Joaquín Sabina - "Yo y mis palabras" (2002)


Sabina & Serrat (2007)

Las Ventas (2010)

como quien viaja a lomos de una yegua sombría
por la ciudad camino, no preguntéis a dónde
busco acaso un encuentro que me ilumine el día
y no hallo más que puertas que niegan lo que esconden

las chimeneas vierten su vómito de humo
a un cielo cada vez más lejano y más alto
por las paredes ocres se desparrama el zumo
de una fruta de sangre crecida en el asfalto

ya el campo estará verde, debe ser primavera
cruza por mi mirada un tren interminable
el barrio donde habito no es ninguna pradera
desolado paisaje de antenas y de cables

vivo en el número siete, calle melancolía
quiero mudarme hace años al barrio de la alegría
pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía
y en la escalera me siento a silbar mi melodía

como quien viaja a bordo de un barco enloquecido
que viene de la noche y va a ninguna parte
así mis pies descienden la cuesta del olvido
fatigados de tanto andar sin encontrarte

luego, de vuelta a casa, enciendo un cigarrillo
ordeno mis papeles, resuelvo un crucigrama
me enfado con las sombras que pueblan los pasillos
y me abrazo a la ausencia que dejas en mi cama

trepo por tu recuerdo como una enredadera
que no encuentra ventanas donde agarrarse
soy esa absurda epidemia que sufren las aceras
si quieres encontrarme ya sabes dónde estoy