jueves, 13 de octubre de 2011

ventitodos

Ventinueve me han caído esta vez. Aunque no lleve demasiado bien esto de cumplir años, los "ventitodos" los recordaré de una manera especial. Escapada necesaria a Madrid llena de risas, y pequeño sueño (capricho) cumplido gracias a uno de los mejores regalos que he recibido nunca. Gracias, millones de gracias… Por todo esto, por seguir mirándome a los ojos cuando no me quedan fuerzas para abrirlos y por aguantarme lo que me aguantais cuando no tengo ganas de sonreir y por obligarme a que lo haga. Gracias…














pero sin prisas, que a las misas de réquiem nunca fui aficionado,
que el traje de madera que estrenaré no está ni siquiera plantado,
que el cura que ha de darme la extremaunción no es todavía monaguillo...


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